Dedica tiempo y esfuerzo para informarte sobre los principales temas relevantes del proceso y de las candidaturas en juego.
Emite tu voto de manera
consciente y
considerada.
Esto contribuye al funcionamiento saludable de una democracia, ya que asegura que las decisiones electorales se tomen de manera reflexiva y que las y los
líderes elegidos reflejen verdaderamente la voluntad de la población.